Posted on Tue, Apr. 29, 2003 story:PUB_DESC
El mundo artístico repudia a Castro

El Nuevo Herald
 
EL FAMOSO cantautor brasileño Caetano Veloso.
EL FAMOSO cantautor brasileño Caetano Veloso.

En una contundente respuesta al régimen de Fidel Castro, prominentes intelectuales y artistas españoles y de otros países condenaron las detenciones, juicios sumarios y fusilamientos recientemente ocurridos en Cuba por considerarlos ``un atentado a la libertad y a la vida''.

Los cantantes Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Ana Belén y Víctor Manuel, el filósofo Fernando Savater, el actor Javier Bardem y los cineastas Pedro Almodóvar y Fernando Trueba, encabezan la declaración que circula desde ayer en medios de comunicación de Europa, América Latina y Estados Unidos.

''Mantenemos nuestra solidaridad con el pueblo cubano, que sobrevive dentro y fuera de la isla, pero no con quienes han usurpado ya demasiado tiempo su representación y silenciado su voz'', expresó el documento, suscrito por más de 30 personalidades del arte y la cultura.

El manifiesto sale al paso a un reciente ''Mensaje desde La Habana para los amigos que están lejos'', firmado inicialmente por 27 intelectuales y artistas cubanos, y publicado el lunes en una edición especial para promover un masivo ''proceso de adhesiones'' entre la población de la isla.

Escritores amigos de Cuba como el portugués José Saramago y el alemán Günter Grass, ambos Premios Nobel de Literatura, y el uruguayo Eduardo Galeano, manifestaron su desacuerdo con la oleada represiva del régimen castrista. A raíz de los sucesos, unas 300 personalidades internacionales y cubanas firmaron una carta de protesta, promovida desde Madrid por la Asociación de la Cultura Cubana.

La apelación oficial de La Habana --fechada el pasado 19 de abril-- lamentaba que ''los nombres entrañables de amigos'' hubieran aparecido criticando el comportamiento del régimen cubano, y atribuía el hecho a ''la distancia, la desinformación y los traumas de experiencias socialistas fallidas''. También los alertaba de estar siendo utilizados en una campaña para una agresión militar de Estados Unidos contra Cuba.

La respuesta de los intelectuales y artistas aludidos --entre ellos veteranos militantes de la izquierda y promotores de la solidaridad internacional con Cuba-- fue clara y enérgica.

''Si nuestros nombres han aparecido en algún escrito o manifiesto crítico, tanto contra las detenciones de disidentes como contra las ejecuciones recientes llevadas a cabo por el gobierno de Fidel Castro, no se debe a ningún error ni manipulación, ni desinformación'', expresa el manifiesto. ``Hemos condenado y seguimos condenando dichos actos por considerarlos un atentado a la libertad y a la vida''.

Los firmantes sitúan en un mismo plano de repulsa la guerra de Estados Unidos en Irak y las acciones represivas desatadas contra la oposición pacífica en la isla.

''Ambas cosas no son contradictorias, sino complementarias'', indica el documento. ``Basta ya de escudarse en las atrocidades del enemigo para cometer impunemente las propias. Las injusticias y los crímenes contra la humanidad han de ser denunciados por los ciudadanos, vengan de donde vengan y los cometan quienes los cometan''.

La lista de firmantes del mundo cultural español incluye también a los actores Ariadna Gil, Imanol Arias y Juan Echanove, los directores de cine Montxo Armendariz, Imanol Uribe, Manuel Gutiérrez Aragón y Agustín Díaz Yánez, el cantante Miguel Ríos, el pintor Javier Mariscal y los escritores Juan José Millas y Antonio Muñoz Molina.

Entre las figuras internacionales legendarias que se sumaron al manifiesto aparecen el cantautor brasileño Caetano Veloso y el realizador mexicano Arturo Ripstein, quien inauguró el pasado Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana con La virgen de la lujuria (2002). Ripstein es autor de un documental sobre la vida del trovador cubano Silvio Rodríguez, quien figura entre los firmantes de la carta de La Habana, también respaldada por Roberto Fernández Retamar, Leo Brower, Cintio Vitier, Omara Portuondo, y Chucho Valdés, entre otros.

En una clara maniobra propagandística, Cuba puso en circulación ayer en todos los estanquillos del país un tabloide especial que recoge ''una representación de los 8,234 intelectuales, artistas, científicos y profesionales universitarios'' que hasta el momento habían suscrito el ``Mensaje desde La Habana...''

El tabloide se publica tras una comparecencia pública de Castro, quien anunció el pasado viernes que el proceso de firmas sumaría ``cientos de miles de compatriotas en las próximas semanas''.

Ayer la carta era firmada en centros laborales y estudiantiles de todo el país.

Ante el viraje crítico de la intelectualidad y la opinión pública en España, el gobierno cubano trató ayer de neutralizar la creciente oposición a sus acciones internas, atribuyéndolas a ''grandes manipulaciones políticas'', e incluso a ``la instrumentalización y uso del llamado exilio contra nosotros''.

Durante un desayuno con corresponsales extranjeros en Madrid, la embajadora cubana Isabel Allende criticó que el tema de las detenciones y fusilamiento se haya introducido en la política española.

''¿Por qué se tiene que meter lo ocurrido en Cuba en la política interior española? ¿Por qué nos tienen que meter en eso?'', dijo Allende, incómoda por la condena masiva de la clase política de España, incluyendo el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y la coalición comunista Izquierda Unida.

Según reportes de prensa, el gobierno cubano envió la pasada semana refuerzos de seguridad para la embajada en Madrid y sus cuatro consulados generales en Barcelona, Las Palmas, Sevilla y Santiago de Compostela.

Cientos de manifestantes, entre ellos varios de los firmantes del manifiesto de la intelectualidad española, participaron el pasado sábado en una inusitada protesta contra el régimen castrista.

Ayer en Santiago de Chile, Saramago reafirmó sus críticas contra La Habana. La prensa cubana ha fustigado su conducta mediante numerosos artículos y presuntas ``cartas de solidaridad''.

''No me he distanciado de la revolución cubana'', expresó el escritor. ``Ha sido la revolución cubana la que se ha distanciado de sí misma, y sobre esto no tengo nada más que decir''.