"Ta etable compañero"

Juan González Febles

 

LA HABANA, abril (www.cubanet.org) - El hospital clínico quirúrgico Dr. Salvador Allende es un espacio bucólico concebido para el reposo, la recuperación  y la paz. Este hospital no fue construido por esto que por hábito más que por convicción llamamos revolución. El mismo data del siglo XIX y fue construido por españoles residentes en la Isla. 

Enclavado en la ayer aristocrática y hoy misérrima barriada del Cerro, el hospital clínico quirúrgico Dr. Salvador Allende, que es llamado por todos por su nombre original, "La Covadonga", posee una sala de penados. Casi todos los hospitales de la capital la poseen, al menos todos los de cierta importancia. Y no podía ser de otra forma: en un país que cuenta con más de 200 prisiones, son comprensibles necesidades de ese carácter. 

Me personé en la sala de penados del susodicho hospital motivado por la necesidad de informar al mundo sobre el estado y la condición de Leonardo Miguel Bruzón Ávila, prisionero de conciencia que lleva adelante una lucha tenaz por hacer respetar sus derechos, usando como pieza de negociación su vida, que apostó con una insuperable testosterona a una huelga de alimentos.  

La sala está ubicada al fondo, al suroeste del hospital. Es una edificación cuadrada sin ningún signo exterior demostrativo de sus funciones, como no sea que posee muchas rejas y pocas ventanas. Una muestra típica de arquitectura carcelaria castrista, carente de belleza, de vida, y poseedora de un aura que aporta una sobrecogedora sensación de opresión. 

En la periferia de la sala parecían haberse dado cita todos los maniceros  y vendedores de chucherías de la ciudad. Una gran cantidad de motocicletas japonesas marca Susuki, con sus tripulantes jóvenes, fuertes, bien alimentados y mejor vestidos, sufrían el calor de ese mediodía con la mirada perdida en las copas de los árboles, y con la vista protegida por gafas contra el sol, polarizadas, de muy buena calidad. 

Sufriendo la alta temperatura de ese mediodía, una cantidad inusitada de automovilistas permanecía al volante de sus autos marca Lada, con la mirada perdida en los mismos árboles que los motociclistas y en igualdad de condiciones de protección ocular que éstos. Parecía como si por azar hubieran comprado similar bisutería en el mismo establecimiento y por otro caprichoso azar hubieran coincidido en las arboledas aledañas a la sala de penados de "La Covadonga".  

Me dirigí entonces a la puerta y pregunté a un uniformado, que a la altura del pecho ostentaba un monograma negro en que podía leerse Ministerio del Interior, sobre el estado  de salud de Leonardo Miguel Bruzón Ávila. El uniformado me indicó que me dirigiera a una garita situada a un costado de la edificación y separada de ésta por unos nueve metros. 

En la garita, dos mujeres. Una de ellas, que se identificó como la Dra. Natacha Sánchez, de forma lacónica respondió a mi pregunta sobre el estado de Bruzón. Luego de preguntar quién era yo y por qué me interesaba en Bruzón y de responder yo que era vecino y amigo, me dijo: "Ta etable". 

- ¿Cómo? -pregunté 

- Etable, compañero. 

- Usted perdone, pero no hay nada más estable que la muerte, el coma, la escasez, etc. Yo quisiera que fuese usted más específica y me dijera cómo está. Es decir, si se encuentra grave o no lo está. ¿Comprende? 

- Está meno grave, etable. Se le alimenta endovenosa. Se recupera poco a poco. Lo valoraron especialista de terapia, lo especialista dijeron que no hace falta trasladarlo a terapia intensiva, ya no está crítico: etá etable

- Gracias -dije, y me retiré bajo la mirada atenta de motociclistas, automovilistas, maniceros y vendedores de chucherías

Posteriormente supe por el colega Carlos Ríos que mientras tenía lugar el diálogo con esta persona que dijo ser la Dra. Sánchez, la familia de Bruzón estaba dentro de la sala. Que la señora madre del prisionero, su esposa y otros familiares reclamaban airadamente que Bruzón fuera trasladado a una sala de terapia intensiva para ser atendido de forma adecuada a su estado de gravedad crítica. Que durante el tour organizado por el gobierno para periodistas extranjeros acreditados a la prisión Combinado del Este, las autoridades respondieron a las preguntas hechas por un periodista que quiso saber de Bruzón, diciéndole que éste atendía una visita conyugal. 

En fin, que desde 1959 el país o "presidio rodeado de agua", como suele llamarlo otro colega, en términos de respeto al derecho y la dignidad de los hombres, anda, como en el buen decir de la Dra. Sánchez: "Ta etable".

 

CAMPAÑA CUBANA POR LA LIBERTAD DE PRISIONEROS DE CONCIENCIA

http://www.payolibre.com/presos.htm  

"Acuérdate de los presos como si tú también lo estuvieras"